Uñas cortas significan muebles a salvo y juegos sin arañazos accidentales. Aprende a hacerlo como un experto.
Cortar las uñas a un gato persa no tiene por qué ser una batalla campal. Al ser gatos generalmente tranquilos, si se les acostumbra desde cachorros, aceptarán el proceso con total naturalidad. Es una rutina de higiene básica cada 2 o 3 semanas.
La anatomía de la uña
Lo más importante es identificar la parte rosada (la carne viva o hiponiquio). Es la zona con vasos sanguíneos y nervios. Si cortas ahí, el gato sentirá dolor y sangrará. Solo debemos cortar la punta blanca y transparente. Si la uña es oscura, corta lo mínimo indispensable.
Técnica de sujeción
Sujeta la pata suavemente y presiona la almohadilla para que la uña salga. Corta de forma firme y rápida. Si tu gato se pone nervioso, no intentes hacer las 20 uñas a la vez (18 en realidad: 5 en cada delantera y 4 en cada trasera). Haz una pata cada día si es necesario.
Kit de Emergencia
Ten siempre a mano polvos estípticos o un poco de almidón de maíz por si acaso cortas demasiado y hay un pequeño sangrado. Presiona unos segundos y parará rápidamente. Y por supuesto, ¡muchos premios después del proceso!
Herramientas recomendadas
Evita los cortaúñas de humanos, ya que pueden astillar la uña del gato. Usa cortaúñas de tipo "tijera" o "guillotina" específicos para mascotas, que mantienen el filo necesario para un corte limpio y seguro.
"Unas patas cuidadas son el reflejo de un dueño responsable."