La salud y el temperamento de tu futuro gato dependen directamente del trabajo del criador. No busques precio, busca responsabilidad.
Comprar un gato persa es una decisión de 15 a 20 años. Por ello, encontrar un criador ético es el paso más importante que darás. Un buen criador no solo "vende gatos", sino que preserva la raza y garantiza animales sanos y sociables.
1. El Pedigree es innegociable
El pedigree no es un papel para "exponer", es el árbol genealógico que demuestra que el gato es de pura raza y permite rastrear enfermedades genéticas. Un criador que te cobra extra por el pedigree o te dice que no es necesario, no es un criador profesional.
2. Pruebas de Salud (PKD)
Los persas son propensos a la Poliquistosis Renal (PKD). El criador debe entregarte copias de los tests de ADN negativo a PKD de ambos padres. Sin esto, estás comprando un gato con un alto riesgo de fallo renal prematuro.
Señales de alerta (Red Flags)
- Gatos entregados con menos de 12 semanas (crítico para la socialización).
- El criador no te deja ver las instalaciones o al menos a la madre.
- Anuncios en portales de segunda mano a precios irrisorios.
- Carencia de contrato de garantías sanitarias.
Preguntas que DEBES hacer
¿Cuál es tu objetivo de cría? ¿Cómo socializas a los cachorros? ¿Qué alimentación utilizan? Un criador apasionado hablará contigo durante horas sobre sus gatos; alguien interesado solo en el dinero querrá cerrar la venta rápido.
"Un buen criador estará ahí para ti durante toda la vida del gato."